22 agosto 2006

Sobre la veracidad del periodismo


El reciente escándalo acaecido en las últimas semanas con la cobertura mediática de la guerra entre el estado democrático de Israel y la banda terrorista de Hizbollá obliga a coger con alfileres cualquier información que leamos en la prensa.
Fue Carl von Clausewitz quien a principios del siglo XIX se dio cuenta de la guerra no es más que una extensión de la política y como tal hay que entenderla. Por lo tanto, no puede separarse la guerra, que es un medio, del fin que ésta pretende conseguir. ¿qué fin pretendía Hizbollá al atacar a Israel, penetrando en sus fronteras y asesinando y secuestrando a sus soldados? Sin duda no buscaba una victoria tradicional que le hubiera llevado a la invasión del territorio y a la capitulación de Israel. La intención de Hizbollá era simplemente evitar a toda costa la pacificación de la zona y ganarse la opinión pública internacional sabiendo que la presión ejercida por los pueblos a sus gobiernos obligaría a la ONU a frenar la respuesta de Israel. Y así es Israel quien queda como culpable. Para ello basta conseguir que los medios de comunicación describan a Israel como un monstruo que asesina a civiles, escondiendo sus bases lanzamisiles entre núcleos de población civil o escenificando falsos ataques de Israel a objetivos "no-legítimos" como ambulancias que transportan civiles. Hizbolá ha entendido muy bien el mensaje de Clausewitz en "De la guerra":
"Las almas filantrópicas sin duda podrían pensar que hay una manera inteligente de desarmar y de derrotar al adversario sin derramar demasiada sangre y que ése es el verdadero arte de la guerra. Por muy deseable que esto parezca, es un error que hay que subrayar. En un asunto tan peligroso como la guerra, los peores errores son precisamente los causados por la bondad. Del mismo modo que el empleo de la fuerza física llevada al extremo no excluye en modo alguno el de la inteligenica, quien emplea sin escrúpulos esta fuerza y no teme derramar sangre tomará ventaja sobre su adversario si éste no actúa de la misma manera."
Ante esta situación, es crucial el papel de los medios de comunicación, vehículos indispensable de la estrategia de Hizbolá. Los medios no pueden limitarse a contar lo que ven, sino que deben buscar una explicación a la situación y sobre todo deben desconfiar sistemáticamente de las escenas que los contendientes de la guerra les presentan. ¿Se hacen los reporteros del Líbano preguntas como por qué me dejan mirar en unos sitios sí y en otros no, por qué me llevan a ellos a los lugares que tengo que fotografiar y no me dejan ir por mi cuenta, o sería inteligente por parte de los israelíes buscar deliberadamente víctimas civiles?
El problema es que para mostrar a la opinión pública una imagen objetiva de lo que ocurre, hay que tener un compromiso absoluto y una voluntad inquebrantable de encontrar la verdad. Y a mi modo de ver, la mayoría de los medios, y muy especialmente de los medios españoles, ni siquiera tienen la intención de ser objetivos. Se limitan a buscar evidencias que apoyen sus juicios preconcebidos de lo que ocurre. El resultado es lógico: fotos falsificadas y reportajes falsos. Consciente o inconscientemente, son ellos los que dan a Hibollá la victoria al permitirles alcanzar el objetivo que buscaban: la condena internacional a Israel.




4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

THE FACTS:

Los bombardeos israelíes, además de la destrucción casi completa y sistemática de poblaciones e instalaciones del sur, han afectado a gran número de objetivos en Beirut y sus inmediaciones, incluyendo estaciones eléctricas, depósitos de combustible, carreteras, instalaciones portuarias, aeropuertos, así como buena parte de la industria manufacturera. La armada israelí continúa bloqueando los puertos que no están inutilizados, mientras que la mayor parte de las salidas por tierra han sido destruídas y apenas está comenzando a retirarse el escombro y, en algunas ocasiones, a instalar puentes provisionales. El daño directo sobre las infraestructuras se calcula en, al menos, 2.500 mill$ (11% del PIB del año pasado, que ascendió a 22.000 mill.$), según cifras de las autoridades, aunque otros observadores elevan esta cifra hasta los 7.000 mill.$. La destrucción de las infraestructuras de transporte ha estrangulado el comercio interno, y el bloqueo ha paralizado al pequeño sector exportador.

ANY COMMENTS?

miércoles, 06 septiembre, 2006  
Blogger Diego Rodriguez-Vila said...

No pretendía juzgar lo que ha hecho Israel, sino la labor de los medios de comunicación. Y respecto a eso sólo tengo que decir: ¿cómo sabes todo eso? ¿Estás allí y lo has visto tú o te estás fiando de algún medio de comunicación? Y si es así... ¿pondrías la mano en el fuego por su honestidad y por su pericia para contar lo que ven y no dejarse engañar por lo que las partes (me da igual Hizbolá que Israel) les enseñan para que las cuente?

Pero bueno, ya que estamos, si unos tíos invaden mi territorio sin venir a cuento, matan a unos soldados y secuestran a otros cuantos... pues que quieres que te diga. No creo que nadie pensase que iban a pedir por favor que se los devuelvan. Excesiva, seguramente. Pero comprensible, también.

jueves, 07 septiembre, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Y respecto a eso sólo tengo que decir: ¿cómo sabes todo eso? ¿Estás allí y lo has visto tú o te estás fiando de algún medio de comunicación?......


Has estado tú en un campo de concentración nazi?

jueves, 07 septiembre, 2006  
Blogger Diego Rodriguez-Vila said...

No, no he estado. Pero las fuentes de información son suficientes.

Pero si sigues los enlaces del post verás que hay noticias que han sido claramene "fabricadas" por uno de los bandos y que son mentira. Se aprovechan de la buena fe o de la simpatía de los reporteros. Y ESO es lo que prentendían desde el principio, su manera de ganar la batalla.

jueves, 07 septiembre, 2006  

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